El incremento al transporte público ya afecta los bolsillos de los jaliscienses
Detalle BN6
- Inicio
- El incremento al transporte público ya afecta los bolsillos de los jaliscienses
El incremento al transporte público ya afecta los bolsillos de los jaliscienses
El “tarifazo” de 11 pesos en el Área Metropolitana de Guadalajara se empieza a reflejar en la inflación. El poder adquisitivo de las familias se resiente en un contexto de alimentos más costosos, poca generación de empleos formales, una industria poco productiva y menos remesas.
Andrés Gallegos
El aumento del precio del transporte público de 9.50 a 11 pesos el pasaje, efectivo desde el 1 de abril de este año, ya tiene efectos en las familias jaliscienses, especialmente las que viven en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
En abril de 2026, Jalisco tuvo una tasa de inflación (incremento de precios) de 5.05 por ciento, siendo la quinta cifra más alta del país y superior al promedio nacional (4.45 por ciento). El encarecimiento del transporte público y privado jugó un papel fundamental en ello, ya que se elevó de 1.95 por ciento anual en marzo a 4.08 por ciento en abril, es decir, se duplicó.
Así lo analizó el número 33 de Boletín de análisis económico de la Escuela de Negocios ITESO (correspondiente a la primera quincena de mayo), con la evidencia de los datos más recientes del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
"En marzo tuvimos un repunte por los precios del petróleo y los combustibles, pero en abril tuvo un incremento adicional por el aumento de las tarifas del transporte público", explica Elvira Mireya Pasillas Torres, responsable editorial del boletín y académica de la Escuela de Negocios ITESO (ENI).
El reciente incremento del transporte público es una faceta del desgaste general en la capacidad de compra de los jaliscienses. El rubro de alimentos y bebidas sigue siendo el que más encarecimientos presenta, ya que creció 7.95 por ciento anual en abril.
En resumen, el boletín económico exhibe que Jalisco vive una inflación general cada vez más alta en lo que va de 2026, en un panorama económico complicado y marcado por una industria general deprimida, una menor creación de empleos formales y remesas cada vez menos abundantes.
La actividad industrial en Jalisco creció 2 por ciento en enero de 2026, pero solo es sostenida por la construcción (22.1 por ciento), especialmente las obras previas a la Copa del Mundo de Futbol de este año y los desarrollos verticales.
Sin embargo el resto de los sectores industriales presentan dinámicas de menor producción. Particularmente grave son los casos de la industria manufacturera (-0.8 por ciento), que sigue con sus tendencias negativas mostradas en la mayor parte de 2025, y la generación de energía (-7.2%).
“Esto es preocupante porque solo tenemos un motor de crecimiento de la actividad industrial, pero la industria manufacturera está prácticamente en recesión”, señala Pasillas. “En el momento en que se terminen las obras, podemos tener una cifra negativa general en la actividad industrial”.
Respecto al mercado laboral, en el primer cuatrimestre de este 2026 Jalisco generó 18 mil 921 empleos formales, siendo sexto lugar nacional. Pero la cifra es casi 24 por ciento más baja que en el mismo periodo del año pasado y es la menor desde 2020, año en el que se perdieron empleos por los efectos económicos negativos de la pandemia de Covid-19.
Sobre las remesas, Jalisco recibió mil 193 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, una caída anual de 4.4 por ciento respecto al mismo periodo de 2025. Esto contrasta con el incremento a nivel nacional (4.9 por ciento anual), de acuerdo con los registros del Banco de México.
Este menor flujo de recursos de los migrantes afecta especialmente a Unión de Tula, Ojuelos, Degollado, Tizapán el Alto y El Grullo, los cinco municipios con mayores remesas por habitante, es decir, aquellas familias que más dependen de los ingresos en dólares de los mexicanos que viven en el extranjero.
Así se ha encarecido la comida en los últimos ocho años
En agosto de 2018, un kilo de jitomate costaba 21 pesos en las ciudades. Casi ocho años después, se necesitan 62 pesos para adquirirlo, un incremento de 193 por ciento.
Otro ejemplo. Hace ocho años un kilo de bistec de res valía 118 pesos en las zonas urbanas. Hoy está en 202 pesos, es decir, este alimento se encareció poco más de 70 por ciento.
Estos y otros productos básicos de la canasta alimentaria muestran que el costo de la vida en México se ha elevado considerablemente y presiona hacia arriba las líneas de pobreza, haciendo que las familias necesiten más ingresos para no caer en ella.
Con base en los datos del Inegi, la ENI revela que, de 2018 a la fecha, la canasta alimentaria se elevó 68 por ciento en las zonas urbanas y 69 ciento en las zonas rurales, porcentajes mayores al 45 por ciento de incremento general de la inflación en México, afectando particularmente el poder adquisitivo de los hogares con menores recursos.
Otros alimentos básicos siguen siendo más caros. En los pueblos, el huevo está en casi 50 pesos (57 por ciento más caro que en 2018, cuando valía poco más de 31 pesos). En las ciudades, el kilo de tortilla de maíz tiene un costo promedio de 23 pesos, cuando antes era de 14.50. Los chiles han subido casi 200 por ciento tanto en zonas urbanas como rurales.
Finalmente, comer fuera de casa se ha encarecido casi 25 por ciento en el último año para el habitante de una ciudad o 18 por ciento si reside en una comunidad rural.
Estos incrementos han provocado que la línea de pobreza, es decir, el dinero que necesita una persona para satisfacer sus necesidades básicas alimentarias y no alimentarias, creciera 49 por ciento desde enero de 2018 en las ciudades y 54 por ciento en los pueblos.
Hoy, una persona que vive en zonas urbanas necesita cuatro mil 954 pesos al mes para subsistir y no caer en la pobreza (en 2018 le bastaban con tres mil 100 pesos). Un habitante rural requiere tres mil 572 pesos mensuales (antes dos mil 200 pesos).
“Una familia de cuatro personas necesitaría un ingreso un poco mayor a 20 mil pesos para no caer en la pobreza”, explica Pasillas.
"La persistencia de presiones en alimentos y energéticos sigue limitando la recuperación del poder adquisitivo de los hogares y podría afectar el dinamismo del consumo interno durante los próximos meses", señala el estudio en la página 20.
La edición 33 del Boletín de análisis económico se puede consultar en https://ite.so/boleconomi33.
Noticia
Negocios y Economía
economía
administración de empresas y emprendimiento
contaduría y gobierno corporativo
finanzas
hospitalidad y turismo
mercadotecnia y dirección comercial
negocios y mercados digitales
maestría en administración - master of business administration (mba)
maestría en mercadotecnia digital y analítica de clientes
escuela de negocios iteso
especialidad en analítica de negocios
especialidad en negocios internacionales